[Cine] El justiciero de la noche

El 2 de marzo se estrena Death Wish, versión de aquella protagonizada en 1974 por Charles Bronson, titulada en España “El justiciero de la ciudad”.

La curiosidad me ha llevado a leer algunas críticas y me he encontrado, más bien, con una serie de advertencias que ni el peor de los prospectos y con unos ataques despiadados hacia el supuesto mensaje que transmite la película. La progresía rasgándose las vestiduras, como es costumbre.

Pero mejor les dejo que lean directamente a los beatos e ingenuos, dizque críticos de cine, que pontifican y nos salvan de tan perniciosos contenidos.

He aquí algunas de las más divertidas “joyas” sacadas de la página Filmaffinity:

“Tiene el corazón en el lugar equivocado. Es publicidad para el fetichismo de las armas, para que cada uno se tome la justicia por su mano… (…) Una película como esta ya no tiene importancia” Owen Gleiberman: Variety

“Moralmente repugnante (…) Más que un largometraje publicitario para la NRA, ‘Death Wish’ es una fantasía masturbatoria para los conservadores modernos” David Ehrlich: Indiewire

“Es una película absolutamente equivocada en un momento absolutamente equivocado (…) Debería haberse quedado en el lugar al que pertenece: el pasado.” Chris Nashawaty: Entertainment Weekly

“Su desagradable visión política envenena a (sic) la diversión (…) Es en gran medida una película que cree que tener más armas, no menos, nos dará más seguridad” A.A. Dowd: AV Club

Ya ven, no he encontrado ni una sola alabanza, y bien podría ser que, efectivamente, nos hallemos ante una auténtica bazofia, pero en los comentaristas de arriba sólo vemos anteojeras de comisario político y censor. Leo a alguno de estos mandarines de la cultura decir de un film que es “moralmente repugnante” y me dan ganas de salir disparado hacia el cine a ver la ensalada de tiros del personaje Paul Kersey.

Insisto, quizás sea simplemente inferior a la original del 74 (la tercera parte, Death Wish 3 – El justiciero de la noche, merecería un artículo entero aparte), y no creo que nos vayamos a encontrar con un Harry el Sucio del siglo XXI, pero estas monjas metidas a críticos me van a obligar a verla.

por Edward Hyde